Es curioso que después de una eliminatoria tan “caliente” como la que han vivido Valencia y Deportivo de La Coruña el calendario de Liga haya querido que vuelvan a enfrentarse hoy mismo, donde todo comenzó, en Riazor. Fue allí donde González paró el penalty a Djukic (que luego sí pudo conseguir éxitos en el Valencia, aunque no se hablase con Cañizares XDDD), y también fue allí donde esa “panda” (me refiero a los árbitros, no me malinterpretéis) empezó a torcer la andadura del Valencia en la Copa del Rey (hasta que llegó Megía y un matón de barrio con aspiraciones de línier a terminar de joderlo todo).
Pero esto ya no va de árbitros y de lo perjudicial que pueden ser para la salud de un club de fútbol, y es que cuando se ponen a dar por culo lo hacen muy bien… De lo que quería hablaros es de esa supuesta “deportividad” del Coruña. Tanto llamarnos violentos y poco civilizados y, al igual que demostré con los jugadores del Coruña, los aficionados del Depor son los menos indicados para dar lecciones de civismo.
Pero empezemos por el principio. Primero está todo lo que sucedió en Copa del Rey y el llamamiento del “cara de rodaballo” (el mote no es nuevo, ya se lo puso nuestro querido Julio Insa en la época en la que Paco Roig “gobernaba” el Valencia) al civismo de la afición del Depor para recibir al Valencia hoy en Liga. Además estuvieron los ataques a nuestro entrenador, Quique Sánchez Flores, porque según ellos se había dedicado a “calentar” el ambiente de la eliminatoria de Copa.
Pues bien, predicando con el ejemplo, Lendoiro, que no suele viajar con el equipo (y así lo admitió ante las cámaras de Cuatro) se presenta en Mestalla a ver el atraco de Megía. Encima no se le ocurre otra cosa que decir que había sido como ver un entrenamiento de lujo y que era la primera vez que lo veía (claro, para verlo tienes que conseguir que cierren el campo del equipo contrario).
No contentos con la ayuda de Megía, sale el candidato a piscinero profesional, Senel, que hasta el partido de Copa no lo conocía ni su entrenador. En el colmo de la provocación (y si esto no es provocación, que baje Dios y lo vea) declara en rueda de prensa que la afición del Depor debía dar ejemplo y comportarse de forma civilizada, no como la afición del Valencia. Bonita forma de “relajar” el ambiente, sí señor.
Y claro, para continuar dando ejemplo, unos energúmenos (supuestamente aficionados del Depor) se dedicaron a lanzar huevos al autobus del Valencia a su llegada a La Coruña. Bonita muestra de civismo. Supongo que teniendo en cuenta que para los deportivistas lanzar una pértiga al portero del Milán es ser más civilizado que lanzar una moneda (y tampoco se ha demostrado que esto último lo haya hecho alguien del Valencia), lo de los huevos sería para hacerles un monumento en la plaza mayor del pueblo.
Bueno, esperemos media hora más y comprobaremos esas muestras de civismo de los deportivistas. ¡Por favor, dadnos una lección! ¡Queremos aprender a comportarnos en un campo de fútbol!
Por favor, seamos coherentes. En cuanto a fútbol se trata es imposible que alguien dé ejemplo a otra persona, salvo jugando en un campo. En todas las familias hay ovejas negras, y todos los equipos tienen su particular historia de incidentes desafortunados. Lo de querer ser moralmente superior a los demás sin ser consciente de que eso es algo irrealizable dejádselo a “los que bajan del árbol”, que para ellos está hecho con todo el cariño del mundo el Código Penal.
Saludos, y que gane el mejor.
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