Fin de semana de emotivas despedidas tanto en el fútbol español como en el internacional.
Tras muchos años deleitándonos con su fútbol en una de las ligas más competitivas del mundo, se despidió en el estadio de Highbury (que también dijo adiós al fútbol tras casi un siglo de historia) el gran Dennis Bergkamp. Azote de los porteros sobretodo en la década de los 90, Bergkamp se hizo famoso también por algunas peculiaridades de su carácter. Y es que el delantero holandés odiaba viajar en avión, por ello prácticamente nunca viajaba fuera de Inglaterra cuando su equipo recorría el resto de Europa.
Ya en nuestras fronteras, un correcaminos del fútbol español decía adiós al fútbol profesional, en un partido que además serviría para enviar a Segunda División al Cádiz, un equipo que ha dado buen fútbol, mucho humor y sobrteodo colorido a todas las gradas del fútbol español. Gica Craioveanu, ex-jugador del Villarreal y tantos otros equipos que han podido disfrutar de su juego, acabó su carrera de futbolista manteado por sus compañeros del Getafe.
Sin duda, la despedida más mediática del fin de semana fue la del siempre perfecto Zinedine Zidane. Quizás sus únicos defectos fueron alargar demasiado su carrera y ser del Real Madrid… Emocionado y ovacionado, el centrocampista francés, que lo ha ganado todo (Mundiales, Eurocopas, Ligas, Copas, Copas de Europa, etc…), se despidió de su afición, no sin antes marcar un gol que a la postre sería necesario para mantener las esperanzas del Madrid en salvar una temporada muy irregular.
Y por fin llegamos al jugador que da nombre a esta “reflexión”: Amedeo Carboni. Pocos auguraban una trayectoria como la suya cuando este toro de los campos de fútbol llegó a Valencia. Y menos aún cuando en su partido debut contra el Barça fue expulsado por una dura entrada a Luis Enrique. Pero su carisma, su buen hacer dentro de los campos de fútbol, su deportividad, sus carreras por la banda al más puro estilo Maurice Greene (incluso a sus 41 años), su facilidad para llegar a la afición valencianista, su carácter italiano, su decir las cosas claras, su fortaleza en el campo (capaz incluso de obligar a otro gran jugador como Figo a cambiarse de banda por “estrellarse” una y otra vez contra él)… le han valido para grabar su nombre con letras de oro en la historia del fútbol español. El Induráin de la banda izquierda, el abuelo de la liga (en la actualidad, y hasta que se retire, el jugador activo de mayor edad de la Liga Española). Pocos han logrado doblegarle (nadie es perfecto
), y los que lo han hecho se han llevado casi siempre un recuerdo… XDDD
Por todo esto y, sobretodo, por ser tú mismo: GRACIAS CARBONI.
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