Tras nueve años de carrera, uno debería estar acostumbrado a levantarse temprano, meterse en un “búnker” con cientos de personas y miles de libros y pasarse allí la mayor parte del día pretendiendo aprender cosas que difícilmente le servirán en su vida laboral.
Sin embargo, otro día más, aquí estoy haciendo como que estudio, porque si después de nueve años no he terminado la carrera, a lo que hago no se le puede llamar estudiar. Pero esta vez es aún peor porque a la desgana habitual se le une un año en blanco (mitad de un curso y mitad de otro, para terminar de joderme dos cursos) en el que he estado currando, con la mente completamente alejada de la carrera. ¿Excusa? Pues sí, para que negarlo. Pero para un mega-procrastinador como yo es lo único que tenemos para tener la conciencia relajada durante un tiempo.
Ya habrá tiempo para lamentos, nervios y “a esta me presento pero a esta otra no”. Por el momento, hoy es otro día más en la vida de un futuro Ingeniero Informático (y tiene pelotas que probablemente la carrera no se llame así cuando termine la universidad XD).
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