La primera vez que escuché hablar de la TDT pensé “Qué bien, por fin se va a modernizar el panorama televisivo en España”. Nada más lejos de la realidad. Como dice aquel dicho popular, “Spain is different” y en este tema no iba a ser menos. Gracias a los dos partidos que han gobernado nuestro país en los últimos tiempos, la experiencia televisiva de los españoles no sólo no ha mejorado si no que está en retroceso.

Supuestamente la TDT iba a traernos un mundo nuevo de servicios y posibilidades para disfrutar más de una de las acciones que más realizamos a lo largo del día: ver la tele. Con la popularización de las televisiones panorámicas por fin abandonaríamos el arcaíco 4:3 en el formato de imagen, podríamos ver series y películas en versión original subtitulada, la calidad de sonido haría que nuestros equipos de sonido viviesen una segunda juventud, y los servicios ofrecidos por las televisiones iban a superar nuestros sueños más húmedos respecto a la interactividad con la caja tonta.

¿Hay algo de esto que sea cierto? Salvo algunas excepciones en retransmisiones deportivas (complementadas con cortes publicitarios que animan a cambiar de canal), no hay ningún canal de televisión de ámbito nacional que emita sus contenidos en formato panorámico, haciendo que o bien las imágenes salgan cortadas en pantalla o bien los presentadores de los informativos nos parezcan más cabezones de lo que son.

Casi ningún canal, salvo los del Grupo Antena 3, emiten contenidos en dual de forma que se pueda disfrutar de versiones originales subtituladas, y ni hablemos ya de emitir los canales de audio en 5.1 (en un partido de fútbol le da una nueva dimensión, os lo aseguro ;) ) porque con la excusa de “la mayoría de los sintonizadores de TDT no están preparados para ello” nos están robando a todos los españoles algo que nos corresponde por ley.

Por cierto, que levante la mano quien conozca algún canal que ofrezca servicios interactivos mediante las emisiones por TDT. ¿Nadie? Ya imagino la respuesta… “la mayoría de los sintonizadores de TDT no están preparados para ello”. Lo que nos lleva a la chapuza a la española llevada al extremo: la TDT de pago.

Saltándose a la torera el espíritu (y puede que alguna ley) de la concesión de las licencias de TDT, algunos grupos audiovisuales están planeando sustituir alguno de los canales que le corresponden por otros codificados a través de los cuales emitir contenido de pago. En el caso de Mediapro, esto ya es una realidad con GolTV, que ha pasado a sustituir a Hogar10, el segundo canal que correspondía a La Sexta. Pero, ¿quién puede ver estos contenidos? Pues aquellos que dispongan de la tarjeta de abonado al canal (sí, igualito que cuando existía Canal+).

Pero entonces llega la gran pregunta: ¿están nuestros sintonizadores preparados? La respuesta, evidentemente, es NO, lo que nos lleva a preguntarnos para qué tanta prisa en extender el uso de sintonizadores de TDT si después estos no iban a servir para poder disfrutar de contenidos de pago. Algunos me dirán “pero es que no todos quieren ver contenidos de pago”, y tendrán razón, pero a aquellos que sí quieren (y no son pocos, basta con ver las cifras de interesados en ver cada fin de semana el partido de su equipo de fútbol favorito) se la han colado doblado para que adquieran un sintonizador que se ha quedado rápidamente obsoleto. Claro que todos sabemos que GolTV y la TDT de pago no existiría actualmente si la gente de Mediapro no fuesen los nuevos mejores amigos de ZP (a los hechos me remito).

¿Y por qué digo que los gobiernos que han “promovido” la migración a la TDT en España son culpables de este retroceso? Porque han hecho que este proceso de migración sea obligatorio, provocando grandes inversiones por parte de los grupos audiovisuales, lo cual a su vez ha producido un descenso en las inversiones en contenidos de calidad, empeorando lo ya existente e inundando la televisión española de programas del corazón, películas de sobremesa en horario de máxima audiencia, y en una invasión de amarillismo en los espacios informativos.

¿Para qué ha servido la TDT? Para crear confusión en la población (me juego el cuello a que aún hay gente que no sabe que el año que viene, si no tiene sintonizador de TDT, no podrá ver la TV), para que el consumidor realice inversiones obligatorias en aparatos electrónicos que han nacido obsoletos, para empeorar más si cabe los contenidos de las televisiones, y para transformar 10 canales de calidad media en un montón de canales de calidad mediocre que no recomendaríamos ni a nuestros peores enemigos.

Pero la chapuza no queda ahí. Ya veremos qué ocurre cuando se quiera empezar a emitir contenidos en alta definición. Efectivamente, nuestros flamantes sintonizadores nuevos adquiridos para poder ver TDT de pago habrán vuelto a quedarse obsoletos. Pero eso será si logramos superar la ausencia de publicidad en los canales de TV y emisoras de radio de RTVE que el actual gobierno nos ha colado con urgencia para evitar que se debata en el congreso y que el lobby de las telecos y las televisiones privadas no pueda negarse a financiar esta medida (se les va a obligar a las televisiones privadas a ceder un casi un 3% de su presupuesto y a las telecos casi el 1% para financiar a la televisión pública). Gracias a esta medida los españoles pagarán con un impuesto indirecto la ausencia de publicidad en TVE, dado que es bastante evidente de dónde va a salir ese gasto extra (es una amenaza real de las telecos, no es algo que me esté inventado yo).

En fin, así son las cosas en España. Mientras nuestra economía toca fondo ya no podemos consolarnos ni siquiera frente a la caja tonta. Como dije al principio, “Spain is different”.

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