No tenía intención de escribir hasta pasado el día de Navidad por vacaciones, pero la actualidad manda.
Ayer se dio a conocer en varios medios la sentencia del Tribunal Supremo en relación al llamado Caso Putasgae. Para quien no sepa de qué va el tema, en 2004 la SGAE puso una denuncia contra la Asociación de Internautas (AI) por alojar en sus servidores 2 webs, www.putasgae.org y www.antisgae.internautas.org, en las que se hablaba, y no bien precisamente (las cosas más suaves que se decían son las que remarcan los medios de comunicación), de la SGAE y su presidente, el Sr. Teddy Bautista.
Tras 5 años de litigios (da vértigo ver lo rápido que funciona la justicia en España), el Tribunal Supremo ha condenado a la Asociación de Internautas a pagar 18.000 euros de indemnización por el alojamiento de cada una de las webs (36.000 euros en total), lo que sin duda supone un coste difícilmente asumible para una asociación que vive de las contribuciones de sus socios.
No hay más que hacer una búsqueda en Google o Bing para ver que es un hecho la mala fama de la que goza la SGAE, y es que es un hecho que los casos denunciados no son en los que peor se trata a esta sociedad de recaudadores que hoy en día poco tiene que ver con los artistas y la cultura (la hemeroteca es vuestra amiga…). Por eso resulta curioso que se trate de hundir a la AI mientras por otro lado se les señala como interlocutores para un debate sobre la propiedad intelectual.
No voy a entrar a valorar la sentencia dado que no soy juez ni abogado, ni creo que sea prudente criticar a ningún juez porque no estemos de acuerdo con una sentencia. Lo que sí quiero destacar es que la denuncia de la SGAE es a todas luces un ataque a la comunidad internauta española (viene siéndolo desde 2004). En este panorama que desea la SGAE y sus directivos, se pretende que estemos amordazados sin decir palabra, y que encima paguemos por ello (si de ellos dependiera, probablemente pagaríamos hasta por respirar).
Es por ello que necesitamos de voces fuertes, con capacidad para hacer frente a estas entidades que, valiéndose de métodos mafiosos, hace tiempo que dejaron de lado a sus asociados para satisfacer su apetito recaudatorio. Es por ello que creo necesario que la Asociación de Internautas sobreviva a este varapalo haciendo frente a la indemnización.
Yo he hecho ya mi aportación (pequeña, porque mi economía de estudiante no da para más) y desde aquí os pido que valoréis también hacer una aportación, ya sea de forma económica o extendiendo la voz:
QUE NO NOS CALLEN.
Noticia de la sentencia en la web de la AI | “Hemos perdido el Caso PUTASGAE”
Noticia de la sentencia en ABC | Sanción de 18.000 euros por alojar putasgae.org
Noticia de la sentencia en Menéame | “La Asociación de Internautas, condenada por intromisión ilegal en el derecho al honor de la SGAE”
