Lo confieso, este es mi décimo curso en la Universidad. Es el año número 10 para terminar una carrera que sólo debería durar 5. Y reconozco que he tenido épocas (demasiadas) en las que lo único que he hecho es lo que comunmente se conoce como “tocarme los huevos”. Pero eso no significa que cuando me tomo en serio algo, no me guste que mi esfuerzo se vea recompensado. Por desgracia, esto no es algo que suceda muy a menudo cuando estudias una carrera.
Es bastante común que, por ejemplo, cuando tienes que entregar un trabajo y la materia te guste, le dediques todos tus sentidos. Incluso es bastante probable que dejes de dedicarle tiempo a otras asignaturas o a ti mismo por poder tener la mejor nota posible en ese trabajo. Pero cuando ves que las horas de sueño pasadas han servido para tener una nota mediocre, se te cae el mundo al suelo.
También es bastante común que el nivel de exigencia sea distinto entre unas personas y otras. Por ejemplo, para un mismo trabajo en numerosas ocasiones se suele puntuar de forma distinta ambos trabajos. Esto es un arma de doble filo: por un lado tienes a la persona con mejor nota, que piensa que con menos esfuerzo probablemente habría aprobado igual con una merma mínima de la nota; por el otro lado está la persona que ha sacado menos nota y que no logra entender dónde está la diferencia de nota si los resultados y el esfuerzo han sido los mismos.
Por eso me pregunto, ¿realmente vale la pena esforzarse tanto por algo que sabes que no te van a valorar de forma justa? Porque no sé a vosotros, pero a mi me toca la moral que cuando me parto los cuernos para terminar algún trabajo, práctica o actividad que me lleva horas y horas terminar, que me roba tiempo de sueño, o que hace que le dedique menos tiempo a otras cosas mucho más importantes como estar con la familia o los amigos, luego venga un profesor que se las da de culto y me apruebe por los pelos (quizás porque los resultados son correctos, y eso ni siquiera él puede rebatirlo).
¿Es así como se quiere motivar a los alumnos? ¿Así se quiere que sean los estudiantes del mañana? ¿Se quiere que en el futuro los alumnos se copien más de la mitad de los trabajos de años anteriores y así obtener las mejores notas, pero que luego tengan los mismos conocimientos que una piedra? Porque si esto es cierto, me hubiera ahorrado mucho tiempo y dinero (que por muy pública que sea, la universidad sigue teniendo el precio de un artículo de lujo) si me lo llegan a decir hace 10 años.
Tampoco ayuda que haya profesores a los que parece que les pagan por desmotivar a los alumnos. Desde insultos velados (y no tan velados), hasta auténticos discursos que te dejan la moral a la altura del betún, pasando por el ya clásico “si no sabéis hacer esto, os habéis equivocado de carrera”. A esta gente que le gusta hacer creer a la gente que sabe más de lo que muestra en público les pondría yo a tirarse hasta las 6 de la mañana programando algo en lo que van a tener un 4, o haciendo ejercicios que ni en el MIT sabrían resolver para luego decirles “esto lo sabe hacer hasta un burro”. O, como dirían algunos, a estos los mandaría yo a tomar… viento fresco.
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