Artistas de medio pelo

Al final sucedió lo que tenía que suceder. El plan de TVE de querer dar notoriedad a un concurso que dejó de tenerla cuando los finlandeses ganaron Eurovisión en el 2006 (sí, el año de Lordi) ha dado sus frutos. Lamentablemente, lo ha hecho a costa de la poca decencia que había en el panorama televisivo español, si es que quedaba algo aún.

Este año, para evitar que les colaran a otro friki como el año pasado, restringieron aún más el sistema de votaciones en la fase de selección de los 10 candidatos que participarían en la gala de selección de nuestro representante en Eurovisión. Esto dio pie a no pocas polémicas por lo arbitrario de las normas, que cambiaban de un día para otro para dejar fuera a competidores cuyo único mérito artístico era ser popular en ciertos foros o redes sociales. Casos como el de Karmele (cuya bochornosa reacción aún provoca arcadas, manifiesto de por medio incluido) o el de El Pezón Rojo son buena muestra de ello.

Pero llegó la hora de la verdad y al final ese sujeto que se hace llamar John Cobra se coló entre los 10 participantes de la gala de candidatos, que se celebró anoche. Este personaje, entre otras cosas, se ha hecho famoso por algunos videos de YouTube en los que aparece alardeando de su “virilidad”, por llamarlo de alguna forma. Cómo no, el señor Cobra no dejó pasar la oportunidad de dejar muestras de su civismo ante todo el país y, tras ser abucheado por el público al terminar su actuación, se lució de nuevo con su ya famoso “comedme la polla“. En este video de El Jueves podéis apreciar el lamentable momento:

¿Que cómo llegó este ser a la gala? Pues porque a TVE no se le ocurrió ninguna excusa para echarlo antes de su celebración… o eso es lo que se quiso hacer creer de cara a la galería. Yo tengo otra teoría, y es que un concurso que año tras año registra audiencias en retroceso necesita un aliciente para volver a estar en boca de todos.

Y así fue. Primero con el sistema de votaciones. Polémico, sí, pero todo el mundo hablaba del programa, incluso los que no sabían que era eso de Eurovisión (la demostración práctica del “da igual que hablen mal de nosotros, lo importante es que hablen). Luego con la selección de los 10 candidatos, y finalmente con la gala de anoche.

Si ya es vergonzoso que TVE haya llegado a estos extremos por ganar audiencia, no lo es menos que las televisiones, medios de comunicación y foros de Internet lancen a la fama a personajes como este tipo, representantes de lo más chusco y rastrero de nuestra sociedad. Nuestra televisión pública debería plantearse seriamente dejar de participar en un festival que ha perdido su esencia y que hoy en día no es más que un compendio de artistas de medio pelo que en condiciones normales jamás podrían salir a actuar a un escenario.

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