
Hoy me he despertado con la noticia del fallecimiento de Steve Jobs, padre de Apple y leyenda de los tiempos modernos. No voy a aburriros con su extensa biografía y su larga lista de éxitos, de eso ya se encargarán miles de webs y blogs a lo largo y ancho de Internet. Pero desde este mi humilde blog quería rendir un homenaje a una persona que, con su particular visión de hacer las cosas, ha logrado influir en la vida de muchas personas.
Con su liderazgo, Jobs guió a Apple a la cima del mundo tecnológico, revolucionando varios sectores sectores por el camino. No soy fan de Apple, ni tengo ninguno de sus productos (bueno, realmente tengo un iPod, pero tiene 6 años ya), e incluso a veces me daba la impresión que se rendía más culto a la figura de Jobs que a los propios productos de la compañía de Cupertino. Pero entiendo cómo deben estar ahora aquellos que sentían a Jobs como de la propia familia, o que lo tenían como ejemplo a seguir de tenacidad, constancia y éxito.
Ahora entiendo a mi amigo Vicente, cuando hablaba de Steve Jobs como uno de los 10 motivos para acercarse al mundo Apple. Su personalidad y carisma es tan grande que hasta Google, gran rival de Apple, ha enlazado en su página principal a la web de la compañía de la manzana mordida. Un gesto histórico en un día triste para todos aquellos que vivimos la tecnología.





Dicen que los gamers no somos solidarios, que sólo sabemos jugar todo el día a los 
Es bastante triste darse cuenta, tras llevar más años de los necesarios estudiando una carrera, que esa carrera te va a servir para bien poco. La historia comienza cuando te convencen para que te matricules en una ingeniería en la que van a darle la vuelta a tu cerebro y a llenarlo de obscenas cantidades de conceptos teóricos. Te dirán que cuando trabajes cobrarás un sueldo de ensueño. Se pasarán los años de carrera insistiéndote en que aspiras a lo más alto, a mandar sobre ejércitos de currantes que serán los que realmente hagan el trabajo por ti. Será todo mentira.
Hace 2 semanas escribí