Como soy lo que se suele llamar un culo de mal asiento, ahora, además de colaborar con el blog de Game Over, también escribiré con cierta frecuencia en Andro4all, el blog dedicado al mundo de Android del grupo Difoosion. Me he estrenado hoy mismo con una entrada en la que me hago eco de DroidDreamLight, el último malware detectado en una treintena de aplicaciones del Android Market, y que podría haber afectado ya a entre 30.000 y 120.000 usuarios:
La expansión de DroidDreamLight ha sido bastante rápida. Los desarrolladors del malware crean versiones modificadas de programas ya existentes en el Market y les añaden el código del malware. De esta forma, los usuarios instalan dichas aplicaciones creyendo que son legítimas, sin saber que sus smartphones están siendo víctimas de DroidDreamLight.
Cuando Google anunció Froyo, la versión 2.2 de Android, muchos poseedores de teléfonos como como HTC Hero o Magic nos temíamos que éste sería el principio del fin de nuestros teléfonos pues caerían en el olvido de las actualizaciones. Nuestros temores se confirmaron pronto pues en los listados de teléfonos que sí se actualizarían HTC mencionaba únicamente a unos pocos terminales de gama alta, olvidando por completo a los demás.
A partir de ese momento muchos nos hemos tenido que buscar las castañas fuera de la manta de HTC y de las operadoras que juegan a marear a los usuarios con las actualizaciones escalonadas. Así que he acabado instalando en mi HTC Hero una ROM modificada, la FroydVillain, que me ha permitido disfrutar de las bondades de Froyo (salvo Flash) sin problemas. La única pega que le veo es la pérdida de Sense, la capa de personlización de la interfaz que añade HTC a Android.
Al principio veía el teléfono raro, como si le faltara algo. Soy consciente de la gran cantidad de recursos que consume Sense, pero me gustaba la interfaz y los widgets que traía como complemento. Por suerte, hay gente que piensa en todo, como Federico Carnales, creador del LauncherPro, un sustituto para el lanzador de aplicaciones de Android que nos hace la transición a una ROM sin capa de personalización mucho más llevadera.
Si hay un juego que está dando de qué hablar durante las últimas semanas en el mundillo de los smartphones, ese es sin duda Angry Birds. Tras un paso arrollador por los iPhone e iPad, el juego llegó en forma de beta hace muy pocos días a Android, plataforma en la que espera repetir éxito. Los chicos de Rovio han demostrado no sólo que se puede desarrollar juegos de éxito para teléfonos móviles, sino que es posible descargar la batería de nuestros móviles a velocidades que no nos hubiéramos imaginado nunca.
Aquella beta de 15 niveles que muchos hemos devorado o estamos devorando, se nos antoja escasa de extensión y nos deja con ganas de más. Afortunadamente, no habrá que esperar demasiado para poder disfrutar de la versión completa pues la gente de Rovioha confirmado en una entrevista concedida a Talk Android estará disponible en el Market a finales de septiembre. Esperemos también que esta versión final traiga mayor compatibilidad con teléfonos y con versiones de Android pues la beta sólo se podía ejecutar correctamente en unos pocos dispositivos.
Mientras las operadoras de telefonía móvil españolas tratan de ponerse al día con la teconolgía 3G, en Estados Unidos llevan ya tiempo experimentando con el siguiente escalón de la evolución móvil, el 4G, en algunas ciudades del país (San Francisco, Nueva York, Washington DC). Por ello, aunque no son los únicos en ofrecer ya dicha tecnología, no debería sorprendernos que el primer teléfono móvil 4G vaya a ser lanzado en la tierra del Tío Sam.
El fabricante que se ha llevado el gato al agua en este hito no podría ser otro que HTC. La compañía taiwanesa, famosa por ser la abanderada de Google en su cruzada por extender Android en un mundo dominado por Apple, RIM y Nokia, ha presentado en sociedad el HTC Evo, un auténtico mastodonte pensado para llevar la alta definición en la telefonía móvil a otro nivel.
Las características técnicas del HTC Evo son bastante similares a las del Nexus One, aunque están un nivel por encima del teléfono de Google. Al procesador Snapdragon capaz de alcanzar 1 GHz y los 512 Mb de memoria RAM hay que añadir algunas características (pantalla de 4,3 pulgadas, 1 Gb de almacenamiento interno, cámara de 8 megapíxels, salida HDMI, posibilidad de grabar vídeo a 720p) que aúpan al HTC Evo como el teléfono móvil más potente de HTC. Como no podía suceder de otra forma, será Android 2.1 el encargado de tratar de explotar al máximo las capacidades de esta bestia.
El HTC Evo llegará este verano a EEUU en exclusiva de la mano de la operadora Sprint. Aunque por el momento se desconoce el precio, es bastante probable que, por sus características, sea superior al del Nexus One. Dado que la tecnología 4G no ha mostrado aún sus brotes verdes en nuestro país, es poco probable que veamos este terminal a medio plazo por tierras españolas.
Que Google lleva tiempo queriendo hacerse un hueco en el mundo de los teléfonos móviles no es ningún secreto. Ya en el 2007, meses antes de que Android fuese presentado en sociedad, existían numerosos rumores que apuntaban al lanzamiento de un móvil de la marca Google. Por eso nadie se sorprendió cuando se lanzó el G1 de HTC, el primer teléfono con Android, en Octubre del 2008. El G1 era un móvil que no aportaba demasiado a nivel técnico en un mercado, el de smartphones con pantalla táctil, que se encontraba en auge. Así, el llamado Gphone ha pasado sin pena ni gloria por los catálogos de las operadoras.
Cuando la rumorología despertó de nuevo, lo hizo aún con mayor virulencia. Se hablaba de un teléfono que sería capaz de hacer temblar a Steve Jobs, un verdadero iPhone-killer. Filtración a filtración, se iban conociendo las características de este supuesto nuevo teléfono de la empresa del buscador más utilizado del planeta, hasta que ni la propia Google pudo desmentir por enésima vez los rumores. Ayer, el teléfono que el hype había encumbrado, el Nexus One, vio por fin la luz, y la sensación que ha dejado es de ligera decepción.
A juzgar por las características, el teléfono móvil presentado ayer por Google y HTC es una verdadera bestia, con unas especificaciones que superan en muchos aspectos al archiconocido iPhone 3GS de Apple y que parecen casi las de un netbook:
Procesador Qualcomm Snapdragon QSD 8250 a 1GHz
Memoria: 512MB RAM, 512MB ROM, 4GB microSD (ampliable a 32GB)
Pantalla AMOLED de 3.7 pulgadas y resolución WVGA
Conectividad WiFi a/b/g/n, Bluetooth+EDR 2.1
Receptor GPS (A-GPS y brújula digital)
Cámara: 5 megapíxeles con autoenfoque, flash LED y zoom digital x2
Sensores de proximidad, luz, acelerómetro
Impresionante, ¿verdad? Pues sí. Y si a esto le añadimos que el cerebro de esta bestia será la nueva versión de Android (la 2.1), estamos ante el teléfono móvil más potente del mercado. Entonces, ¿por qué digo que estoy ligeramente decepcionado? Pues porque si lo pensamos friamente, salvo por un aumento de potencia, no aporta nada novedoso al mercado de la telefonía móvil. Es algo similar a la carrera por la potencia en el mundillo de los PC’s, las cifras impresionan, pero nada más. Ya hay teléfonos táctiles con cámara, conectividad, wifi, GPS o diversores sensores de todo tipo.
Por eso, muchos nos preguntamos qué es lo que quiere lograr Google con este teléfono. La resupuesta es bien sencilla: una nueva casa para Android, una más bonita y mejor que cualquier otra, pero una casa nueva al fin y al cabo. Con el Nexus One, la compañía de Montain View ha acaparado la atención de blogs y prensa (tanto especializada como generalista), y ha obtenido el mejor altavoz posible para presentar al mundo su Android 2.1 (algo parecido a lo que hace Microsoft con sus versiones de Windows, pero al estilo Google).
¿Y qué tiene de nuevo Android 2.1? Pues la verdad es que, aparentemente, no parece aportar tampoco demasiado respecto a la versión 2.0, y eso que dicha versión no ha llegado a implantarse aún en los móviles Android. Efectos 3D, wallpapers activos que reaccionan a las interacciones del usuario, mayor fluidez, etc… pero no una característica que te haga decir “ya está, con esto el señor Jobs tendrá que poner a trabajar su preciado cerebro”. Y es que, a pesar de la expectación mediática levantada por Google (comparable al hype que precedió al estreno de “Avatar”), en Apple seguro que habrán pasado unas Navidades muy tranquilas.