Aunque ya era posible disfrutar de las bondades de navegador de Google en Linux mediante Chromium, el proyecto de software libre en que se basa Google Chrome, la compañía del buscador más utilizado del planeta no había liberado una versión para Linux y MacOS X hasta principios del mes pasado. ¿Ha valido la pena la espera? ¿Qué tal funciona esta versión? ¿Qué diferencias tiene respecto a Chromium o la versión para sistemas Windows?

Tras llevar usándolo en mi Ubuntu desde que salió, no he podido apreciar que faltase alguna funcionalidad que ya estuviese en la versión para usuarios de Windows. Es necesario puntualizar que la versión que yo he probado es la del canal de desarrolladores (dev channel). Están disponibles, por ejemplo, la sincronización de marcadores, la posibilidad de cambiar el theme, o el imprescindible soporte para extensiones.

La carga de páginas es tan rápida como en Windows y, personalmente, me da la impresión de ser más “ligero” que Mozilla Firefox, incluso con varias extensiones instaladas (yo tengo instaladas 7, entre ellas un notificador de Gmail, otro de Google Reader y un cliente de Twitter). Además, su velocidad de renderizado de webs con JavaScript tiene poca competencia actualmente, lo cual es un punto a su favor debido a la gran expansión de la que goza en las tecnologías web este lenguaje de scripting.
¿Ha valido la pena la espera para los usuarios de Linux y MacOS X? Sinceramente, mi opinión es que no. Ha habido más de un año de diferencia entre la versión para Windows y la de los otros 2 sistemas más utilizados del mercado. Una diferencia injustificable dada la escasa diferencia entre las versiones disponibles pues, en el caso de Linux, ya se podía disfrutar de todas las bondades de este buscador gracias a Chromium.
Por otro lado, sigo sin explicarme por qué el soporte de extensiones o la sincronización de marcadores no han saltado aún de la versión de desarrolladores a la versión para el gran público. Está claro que Google quiere tomarse las cosas con calma y trata de cometer el mínimo número de errores posibles mientras va ganando cuota de mercado a un ritmo que pocos creían posible cuando salió la primera versión de este navegador allá por el mes de Septiembre de 2008.