Tecnología, películas, juegos… y desvaríos en general
Entradas etiquetadas con New York
¡Una de mis fotos en una guía!
28 mar
Hoy, a pesar del resfriado que cogí el viernes pasado y que sigue en aumento, ha sido un buen día. Me han confirmado por correo electrónico que una de las fotos de mi viaje Nueva York del año pasado ha sido selccionada para ser incluida en una guía de viajes de la ciudad. La foto seleccionada, que está colgada bajo licencia Creative Commons en mi cuenta de Flickr, ha sido concretamente una que hice al Trump International Hotel & Tower, un hotel de lujo situado junto a la entrada suroeste de Central Park, a unos 500 metros de la residencia donde pasé las 3 semanas en esa maravillosa ciudad que es Nueva York.
La foto ya forma parte de la colección de fotos que ilustran al mencionado hotel en la guía de Nueva York de Schmap, una web que ofrece guías turísticas de las principales ciudades del mundo, accesibles tanto a través del navegador como a mediante la aplicación que tienen para iPhone.
Desde luego, no es una de mis mejores fotos pero me ha hecho mucha ilusión que la hayan elegido. Y esto me recuerda que aún tengo un montón de fotos de ese viaje que aún no han pisado Flickr, y a este paso me caducará la suscripción antes de que puedan hacerlo… xD
Ecclestone quiere Fórmula 1 en la Gran Manzana
27 mar
Las ansias de Bernie Ecclestone de extender la Fórmula 1 a cuantos más lugares sea posible no tienen límites. Desde hace unos años se han multiplicado, en contra de la opinión de algunos pilotos, los circuitos urbanos (Valencia y Singapur, por ejemplo) y los grandes premios en países árabes (Bahrain, Dubai, etc.) en los que la escasa afluencia de público no compensa los caprichos de un jeque.
La última del patrón de la Fórmula 1 ha sido proponer que desde 2010 se disputen carreras en Nueva York. Concretamente, Ecclestone propone una carrera en un circuito urbano creado para la ocasión en Nueva Jersey, para poder tener de fondo el skyline de Manhattan. La pregunta clave aquí es: ¿Son necesarias más carreras de Fórmula 1?

En el contexto actual de crisis económica no deja de llamar la atención que se pida a todos los equipos que reduzcan sus presupuestos a la vez que se da entrada a la parrilla a nuevos monoplazas que han demostrado sobradamente ser más un obstáculo que una forma de dar más espectáculo. De la misma forma, teniendo en cuenta lo desorbitadamente caro que resulta organizar un gran premio de Fórmula 1 para una ciudad, es muy llamativo que no dejen de sonar nuevas candidatas. De sobra conocidos son los problemas económicos que han tenido Valencia o Spa-Francochamps para retener las carreras en sus respectivos circuitos, por lo que no se entiende que sigan saliéndole nuevas novias a la Fórmula 1 (por ejemplo, el rumoreado circuito urbano de Roma).
A mi me encantaría un circuito urbano en Nueva York. Es una ciudad espectacular y sería el escenario ideal para un circuito urbano. Pero también opino que la Fórmula 1 debería dar ejemplo, y donde se pide austeridad en los presupuestos dar opciones que no impliquen ampliar el calendario. Porque no lo olvidemos, más carreras implican más gastos para los equipos, y si finalmente se establece el tope presupuestario (tal y como se prometió a las nuevas escuderías), el desarrollo de los monoplazas podría tener que pagar el plato, con lo cual asistiríamos a un degradado progresivo del espectáculo. Eso si es que queda algo tras cargarse los repostajes en carrera, y con ello toda posibilidad de tener distintas estrategias que los rivales.
Fuente: La Sexta Deportes
Siempre nos quedará Macy’s
31 dic
Como he comentado en Twitter, hoy se ha levantado un gran día en Valencia para terminar este 2009. Un día casi primaveral (18 grados un 31 de Diciembre es algo que no se ve todos los días) para poner la guinda a un año en el que por fin pude cumplir uno de mis sueños: viajar a Nueva York.
Sí, amigos y amigas, gracias a esas 3 semanas que pasé en la Gran Manzana mi 2009 ha pasado de ser una auténtica basura (igual que para una buena parte de los españoles, por desgracia) a ser un año inolvidable. De todo lo que viví allí ya os hablaré cuando termine de subir las fotos a Flickr, pero sí puedo afirmar sin riesgo a equivocarme que no habría sido lo mismo sin las docenas de personas que conocí durante el viaje.
Convertir la noche neoyorquina en una noche genuinamente española, quemar tarjeta en los centros comerciales, alucinar (literalmente) en Times Square, madrugar para tener las mejores vistas posibles de la Estatua de la Libertad, soportar más de 1 hora de cola para disfrutar de Manhattan desde las alturas, ver un musical en Broadway, escapar un día para ver en Whashington la Casa Blanca, el Capitolio, o el Monumento a Lincoln, compartir una pizza, un café, una manzana, un paseo por Central Park o charlar sobre casi cualquier cosa… Nada de esto habría sido posible sin vosotr@s.
Para todas estas personas que hicieron posible las 3 mejores semanas de mi vida va dedicado este video que llena de nostalgia mis pensamientos. Que 2010 os traiga lo que habéis soñado. Y si no, siempre nos quedará Macy’s…
New York Chronicles – Primera Parte
28 nov
Con este post doy por inaugurada la serie de crónicas de ese sueño de 3 semanas que ha sido mi viaje a New York. El camino seguido hasta conseguir llegar allí ya lo conocéis por posts anteriores (este y este, por ejemplo): una odisea para conseguir una beca que parecía que iba a ser denegada, una odisea para sacar un billete de avión a precio asequible (al final hubo que tirar de los ahorros, pero valió la pena) y, por fin, el 20 de Septiembre de 2009 fue EL DÍA D.
Dado que no pude encontrar un vuelo directo desde Valencia para ese día y no me apetecía hacer un viaje tan largo con escalas, pensé “de perdidos al río”, y saqué billete para viajar desde Málaga, con mi hermana y el resto del grupo: Soto (mi compañero de habitación), Nuria y Marina. El vuelo fue largo y cansino, es agotador estar 8 horas seguidas en un espacio tan reducido en el que no te puedes casi ni mover. Por suerte, los asientos tenían pantalla táctil integrada y ofrecían música, juegos y películas a la carta (en perfecto inlgés, claro está). Además, ir con gente conocida ayuda a hacer más ameno el viaje, y era curioso ver como medio avión (que tenían escrito en la cara que iban con la misma beca) lo pasaba igual que nosotros.
Y, por fin, llegamos a New York. ¿Y qué es lo primero que vimos? Un aeropuerto enorme, el JFK, en el que las compañías aéreas más importantes tienen su propia terminal, y para desplazarse entre ellas hay que coger un tren. Las vistas desde allí ya nos hacían presagiar la espectacularidad de lo que íbamos a ver:
Efectivamente, ese edificio que se ve en el horizonte es el Empire State
Pero esto fue después de pasar por la aduana, que no es un trámite tan malo como lo pintan: te hacen un par de preguntas que se pueden entender fácilmente (con suerte te tocará un agente hispano y podréis hablar en español), te toman huellas y una foto, y a recoger las maletas (si tienes muy mala suerte, porque no es algo común, te harán abrirla). Desde allí teníamos varias opciones para llegar a la residencia: en bus, taxi o metro. Optamos por la opción más barata y directa, y por 7,50$ nos plantamos en apenas 45 minutos a pocas manzanas de la residencia, teniendo que hacer un único transbordo. La verdad es que podíamos haber quedado más cerca, pero aún no conocíamos el sistema de metro de la ciudad ni calculábamos bien las distancias (que en plano parecen más cortas de lo que son en realidad xD), así que tuvimos que andar un poco a través de Central Park para llegar a la Calle 63 Oeste, donde teníamos la residencia.
La residencia, como podéis ver por las fotos, estaba muy bien por fuera. Tenía un aire a edificio clásico entre rascacielos, y estaba excelentemente situado (junto a Central Park, y a pocos metros de Columbus Circle, una de las paradas del metro más céntricas de Manhattan). Pero por dentro, la West Side YMCA era una caja de sorpresas. Exacto, era un edificio clásico, tan clásico que se notaba en pasillos, baños y habitaciones que tenía un capazo de años en cada metro cuadrado. Además, estaba estructurada de una forma bastante curiosa: las 3 primeras plantas tenían oficinas administrativas, y en la cuarta había gimnasio, e incluso piscina. A partir de ahí, habitaciones, y cuanto más pisos se subían, más prestaciones tenían. Por ejemplo, en la 9ª planta, que era donde teníamos la habitación los 5 que íbamos juntos desde Málaga, había un baño para hombres y otro para mujeres, con 3 duchas cada uno, para toda la planta (baños viejos, sucios y que apestaban la mayor parte del tiempo); las habitaciones eran pequeños y tenían la tele puesta de tal forma que era tremendamente fácil darte un cabezazo contra ellas. En plantas superiores los baños eran casi individuales, las habitaciones eran más grandes y las teles eran de plasma. Esto era la habitación que compartía con mi compañero Soto:
Al final te acostumbrabas a la habitación y a los defectos de la residencia, y hay que reconocer que para el precio que habíamos pagado y lo bien situada que estaba la residencia (en el corazón de Manhattan), era un verdadero chollo. Como solíamos decir entre nosotros, la residencia era una mierda pero era nuestra mierda, y así la queríamos, como si fuese nuestra propia casa. Además, la gente que fuimos conociendo allí (el 70% ó 80% eran españoles con beca del MEC) ayudaba muchísimo a olvidarse de los defectos. El ambiente era excepcional, con el paso de los días casi todos nos conocíamos entre nosotros, y muchas de esas personas han acabado convirtiéndose en grandes amigos.
Pero, continuemos el relato con alguna imagen de Columbus Circle, alias “Nuestro barrio” xD:
Una vez asentados, para aprovechar la tarde (gracias al cambio horario se ganan varias horas al reloj) decidimos ir a buscar la academia donde tendríamos que ir cada mañana, dado que al día siguiente teníamos que estar temprano allí para la entrevista en la que nos asignarían el nivel en función de nuestros conocimientos de inglés. ¿Cómo vamos hasta allí? Pues andando, como no, porque en el plano parece que está a unos 20 minutos, muy cerca… ¡los cojones cerca! xD Haced un cálculo: entre la Calle 63 y la Calle 36 había 27 manzanas de edificios. No parece mucho, pero si tienes en cuenta el cansancio acumulado del avión, que íbamos mirando hacia arriba del asombro de andar entre rascacielos, y que no teníamos muy claro a qué altura de la Calle 36 estaba la academia, pasa lo que pasa. Nos desviamos 2 avenidas (que, en Nueva York, no es poco) y, como íbamos parándonos en cada escaparate que veíamos, acabamos llegando al lugar a la hora de la cena.
¿Moraleja? A la academia todos los días en metro (que gracias a la existencia de la MetroCard era bastante barato). A la semana de estar allí acabaríamos acostumbrándonos a las grandes distancias y a estar andando constantemente, pero como siempre nos levantábamos con el tiempo justo, no surgió el tema de cambiar de modo de ir hasta allí de otra forma que no fuese con el subway. Además, gracias a la experiencia de esa tarde pudimos comenzar a conocer los comercios de la zona, y vimos de cerca por primera vez el Empire State, aunque las vistas desde esa perspectiva son más espectaculares por el día:
A la vuelta nos desviamos un poco de la ruta y, buscando una parada de metro en la calle 42, acabamos paseando por un Broadway ultrailuminado que parecía una discoteca al aire libre, y nos plantamos en Times Square, el lugar más alucinante (literalmente xD) del planeta:
Finalmente, regresamos a la residencia a descansar de un día agotador, que acabó con nuestros pies más pronto de lo que nos esperábamos. Por desgracia, aún nos quedaba sufrir el jet-lag, gracias al cual tardé una eternidad en dormirme, y me desperté demasiado temprano. Pero la emoción de estar allí y la sobrecarga de sensaciones que llevábamos encima nos permitió aguantar mejor el cansancio, con lo que al día siguiente, tras una manzana y un café (que acabó convirtiéndose en una costumbre para Nuria y para mi), estábamos listos y preparados para lo que nos echaran.
CONTINUARÁ… algún día xD
Reactivando la maquinaria
27 oct
Aún sin haberme recuperado del síndrome post-vacacional (quien diga que esto es un leyenda urbana, es que realmente no sabe de qué habla), vuelvo dispuesto a reactivar la maquinaria de este mi humilde blog. He realizado las pertinentes tareas de mantenimiento que habían quedado un poco abandonadas en el último mes a causa de mi viaje a New York (¡quiero volver!), y ya tenemos de nuevo WordPress actualizado a la última versión, así como algunos plugins que también habían lanzado nueva versión en los últimos días.
Hoy no habrá fotos, ni crónica, ni historias sobre mi viaje. Para eso ya habrá tiempo. Pero sí os puedo decir que tengo material suficiente para manteneros entretenidos (si es que alguien me lee aún xD) en las próximas semanas. Y eso sin contar que a finales de la próxima semana vuelvo a irme de viaje, aunque esta vez sin salir de la península jejeje
Nueva York al atardecer
24 sep
No me enrollaré mucho porque apenas me queda batería en el portátil, así que sólo os diré que de entre las más de 300 fotos que llevo en 3 días, creo que esta es la que más os va a gustar. El resto las subiré cuando vuelva a España porque son muchas

Here we go, New York!
18 sep

Tras una larga espera, con suspense incluido, por fin llegó el día. Mañana será el día en que comience el camino hacia New York. Saldré por la mañana hacia Málaga, donde me reuniré con mi hermana y el resto del grupo. Y desde allí… ¡hacia New York!
Van a ser 3 semanas inolvidables en las que, además de aprender inglés (espero, que como me toque devolver la beca voy apañado… XD), vamos a tratar de conocer todos los rincones de la “Ciudad que nunca duerme”. Y, por supuesto,
En cualquier caso, trataré de manteneros informados en todo momento. Y por supuesto, Twitter, Facebook y Gmail van a ser mis principales herramientas de comunicación, y trataré de escribiros alguna que otra crónica en este mi querido blog. 3 semanas fuera de casa en una de las mayores urbes del mundo van a dar mucho que contar
Así pues, sólo me queda decir… Here we go, New York!

















