Como si de un videojuego en el que se ha invertido más en la campaña de publicidad que en el propio juego se tratase, el E3 de este 2011 se podría resumir en 2 palabras: hype y decepción. Son 2 palabras que, por otro lado, siempre van unidas, y en esta ocasión cobran más significado. Cierto es que la feria de ocio electrónico más importante del mundo no ha terminado aún, pero la atención mediática se centra en las conferencias previas, por lo que, para muchos, este decepcionante E3 ya ha terminado. Y menos mal que ha terminado…
De entre los 3 fabricantes de consolas más importantes de la actualidad (Microsoft, Sony y Nintendo), sólo Sony ha tenido algún destello digno de mencionar, pero el escándalo del robo de datos personales de la PlayStation Network que ha precedido al E3 le ha impedido destacar por encima de las otras 2 compañías. Además, es curioso que quien menos nos esperábamos haya sido quien más ha destacado. Y es que si en esta feria se otorgase un trofeo para quien hiciese la mejor conferencia, este iría a parar, sin duda, a las vitrinas de Ubisoft. Vayamos por partes, porque hay mucho que contar.
Los días previos al E3 han estado marcados por el escándalo de los ataques de hackers a la PSN y otros servicios de Sony. Que la compañía nipona ha gestionado horriblemente mal esta crisis es un hecho, tal y como os comenté cuando se destapó el asunto. Y aunque ya se han disculpado por ello en multitud de ocasiones, se esperaba algún tipo de movimiento por parte de Sony para tratar de lavar su imagen. La ocasión era ideal, un evento que centra la atención de todas y cada una de las compañías del sector. Sin embargo, no se esperaba que en su conferencia fuesen a pasar de puntillas por el asunto, casi como si se tratara de una anécdota (almenos yo no lo esperaba). Pero eso fue lo que sucedió.
